Portes y Mudanzas
La importancia del seguro en una mudanza
Una de las cosas que más hay que tener en cuenta a la hora de contratar una empresa de mudanzas es el seguro, ya sea para un traslado a otro hogar o para almacenarlo en un guardamuebles. Muchas veces no se le da al seguro la importancia que tiene, cuando en realidad es lo más importante por si sucede cualquier percance con los objetos durante el traslado. Toma nota de algunos consejos para sepas la importancia del seguro en las mudanzas:
* Tienes que hacer un seguro por el valor de todos los objetos que se tienen que transportar. Ese seguro suele ir incluído en el contrato con la empresa de mudanzas, que subirá en función de la cantidad a asegurar, así que debe quedar bien claro hasta dónde cubre en caso de daños o pérdidas a cualquiera de tus pertenencias.
* Es muy importante que hagas una valoración correcta de todos los objetos que se deben trasladar, no solo de los de gran valor sino de todos en general.
* En todos los contratos hay también una clausula de declaración de valor en la que debes hacer saber a la empresa cualquier objeto que supere un valor determinado.
* Para los objetos que no tienen un gran valor individualmente debes hacer también un seguro ya que de no hacerlo no podrás reclamar por ningún daño o pérdida.
* Tómate tu tiempo en valorar los objetos a trasladar y en hacer una lista con los que más valor tienen para evitar males mayores.
* Muchas personas suelen llevar los objetos de más valor a una caja de seguridad mientras dura la mudanza para evitar posibles extravíos. Esto suele hacerse con joyas u objetos de gran valor, tanto económico como sentimental.
* Si no contrataras ningún tipo de seguro para tu mudanza, no podrías reclamar nada aunque se rompieran la mitad de las cosas. El dinero invertido en el seguro merece la pena.
Los desperfectos inevitables de una mudanza
Afrontar siempre una mudanza con el tiempo suficiente para que los preparativos se puedan realizar con el tiempo necesario, es, sin duda, la primera decisión que se debe tomar. En el caso de que hagamos nosotros mismos el traslado, es imprescindible embalar cada objeto en el soporte más adecuado (cajas preferiblemente, con papel burbuja protegiendo las piezas más delicadas).
Si contratamos una empresa, lo más importante es asegurarnos de la fiabilidad de la misma. Las empresas están obligadas a asegurar la carga trasladada para el caso de que haya roturas o pérdidas (la cantidad estipulada suele oscilar entre unos 4,5 euros por kilo deteriorado o extraviado). Por nuestra parte, debemos conservar, además del contrato realizado con la empresa, una copia del inventario detallado y supervisado por nosotros con todo lo que se va portear y en qué condiciones está. Hay que verificar las condiciones en que llega cuando la empresa realice la entrega. Ante el menor deterioro, hacerlo constar en la nota de entrega que firmamos al acabar el servicio. Si algo queda empaquetado, hay que revisarlo lo antes posible, pues el consumidor dispone de un plazo de 24 horas para reclamar por escrito a la compañía.
En caso de conflicto con la empresa, existe la posibilidad de recurrir a la Junta Arbitral de Transporte Terrestre (dependiente de cada Comunidad Autónoma). Es un servicio gratuito y sencillo para reclamaciones que no excedan los 6000 euros. Algunas empresas de mudanzas incluyen en sus contratos una cláusula que rechazan someterse a estas juntas, por lo que debemos fijarnos en este detalle a la hora elegir a quién contratamos.











